Resulta bastante difícil hablar abiertamente sobre la próstata, sus cuidados y el diagnóstico de enfermedades relacionadas con ella, de hecho, muchos hombres preferirían evitar este tema por completo. Después de todo, nunca resulta fácil hablar de problemas de salud personales e íntimos.

Aún así, es muy importante que los hombres de todo el mundo se sientan cómodos y no piensen en éste como un tema tabú. Saber cómo funciona la próstata e identificar las señales que indican que algo no va bien puede significar una gran ventaja.

Resulta un particularmente importante para los hombres mayores de 50 años, quienes deben ser más cuidadosos al respecto. Y es que, uno de los datos más demoledores acerca del cáncer de próstata es que afecta aproximadamente a 1 de cada 7 hombres.

Afortunadamente, es una enfermedad que puede ser tratada de forma favorable si se detecta a tiempo. De hecho, la mayoría de los problemas suelen tener un tratamiento bastante efectivo, de ahí la importancia de conocer todos los signos y síntomas para que puedas detectar cualquier problema en una etapa temprana y cogerlo en el momento adecuado.

¿Para qué sirve la próstata?

Técnicamente conocida como glándula prostática, es un órgano del tamaño de una castaña que funciona principalmente como una vejiga secundaria que ejerce presión para que el semen sea expulsado a través de la uretra.

Las mujeres tienen dos glándulas similares llamadas glándulas de Skene aunque son mucho más pequeñas que la versión masculina.

Esta diferencia se debe a que la próstata produce aproximadamente el 30% de los compuestos que se encuentran en el semen y es la responsable de liberar ese líquido durante la eyaculación de un hombre.

¿Qué enfermedades pueden afectar a la próstata?

El problema más conocido es el cáncer de próstata, el cual se desarrolla cuando células irregulares mutan y crecen dentro y alrededor de la glándula.

Otras enfermedades bastante comunes son la prostatitis y la hiperplasia prostática benigna. Se denomina prostatitis a cualquier tipo de inflamación de la glándula, ocasionalmente causada por una infección, mientras que la hiperplasia prostática benigna (BPH) hace referencia a una dolencia que aparece cuando la próstata se hincha y se sobredimensiona, afectando negativamente a la micción y a la función de la vejiga urinaria.

¿Cómo pueden saber los hombres si tienen un problema de próstata?

1- Necesidad de orinar todo el tiempo

Una necesidad constante de orinar, especialmente durante la noche, es uno de los síntomas más comunes de una próstata enferma. Esto se debe a que ciertas irregularidades o hinchazón de la próstata pueden hacer que la glándula presione la vejiga y la uretra.

Esa presión que ejerce la próstata sobre la vejiga hace que el cuerpo sienta la necesidad de orinar con más frecuencia. El deseo de orinar puede ser un síntoma de algún problema leve como una hinchazón por BPH, o algo mucho más serio como el desarrollo de un tumor en la próstata.

2- Orina sangrienta

La sangre en la orina es un síntoma que debe causas alarma y que puede afectar tanto a hombres como a mujeres. ¿Alguna buena noticia? Aunque puede ser signo de algo serio, normalmente no suele ser tan malo como parece.

La próstata puede causar un poco de secreción sangrienta si se hincha por cualquier razón y bloquea el flujo de orina. Si se bloquea, la uretra puede irritarse e inflamarse y sangrar ligeramente.

3- Orinar de forma intermitente

Uno de los efectos secundarios más incómodos de los problemas de próstata es que ante la necesidad de orinar hace imposible el mantenimiento de un flujo constante de orina. En lugar de un flujo regular, es normal experimentar un ‘goteo’ o sentir que el flujo se detiene y vuelve a comenzar.

Esta es otra señal que indica que una parte de la próstata está empujando la vejiga y la uretra, síntoma propio de hinchazón, infección o un tumor.

4- Dolor pélvico

Un problema en la próstata podría desencadenar en los hombres sensaciones similares al dolor pélvico que experimentan las mujeres debido a la menstruación.

Si la próstata se agranda o se infecta puede causar calambres dolorosos en la parte baja del abdomen. Esto puede indicar que la próstata está lo suficientemente hinchada como para causar dolor y que podría estar presionando a otros órganos como los riñones o la vejiga.

5- Micciones dolorosas

Los hombres con enfermedades prostáticas pueden experimentar dolor al orinar o eyacular debido a que la presión de una próstata agrandada no sólo presiona la vejiga y la uretra, sino que también transfiere esa presión al conducto deferente y a otras partes frágiles de la anatomía del pene.

En conjunto, esa presión puede causar una inflamación muy desagradable que puede convertir cualquier tipo de micción en una situación dolorosa, especialmente si la uretra está lo suficientemente bloqueada como para causar un «retroceso» de fluidos.

Los problemas de próstata son, en cierta medida, una parte natural que acompaña al envejecimiento. La mayor parte de los casos se dan en hombres que superan los 50 años.

Afortunadamente, existen algunos hábitos saludables que pueden prevenir futuros problemas de próstata o el empeoramiento de alguno que ya se padezca.

Todos los hombres deberían realizarse chequeos anuales tras pasar la línea de los 50 años. Aquellos que tengan antecedentes familiares de cáncer de próstata deberían incluso comenzar con los chequeos a partir de los 40 años.

Un estilo de vida saludable lleno de ejercicio acompañado por una buena dieta es la mejor forma de evitar y cuidar este tipo de problemas desde la raíz. Por otra parte, un peso corporal elevado es uno de los riesgos más importantes que degenera en próstata enferm

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